En Ortúzar Propiedades, con nuestra experiencia de más de 40 años, aclaramos las implicancias de esta situación y por qué la elección de un profesional ético es la mejor protección para su patrimonio.
Nota Disclaimer: El contenido de este artículo tiene fines puramente informativos y educativos. No constituye asesoría legal formal. Ante una situación de invasión a la propiedad o conflictos de arrendamiento, recomendamos encarecidamente coordinar una consulta con un abogado especializado o acudir a las autoridades pertinentes (Carabineros o PDI) para recibir orientación jurídica según su caso particular.
Invasión a la propiedad y la responsabilidad solidaria
Desde el punto de vista civil, el corredor de propiedades actúa como un mandatario del dueño. Esto significa que actúa en nombre y representación del propietario. Si el corredor comete un ilícito o un acto negligente en el ejercicio de sus funciones —como la invasión a la propiedad o violación de morada—, el dueño puede verse involucrado en demandas de indemnización de perjuicios.
Aunque el dueño no haya dado la orden específica de entrar a la fuerza, el arrendatario afectado puede demandar civilmente tanto al corredor (por su acción directa) como al propietario (por su responsabilidad en la elección y vigilancia de su administrador).
¿Cómo se ve afectado el dueño?
- Responsabilidad Civil: El propietario puede ser obligado a pagar indemnizaciones por daños morales o materiales causados por el actuar arbitrario del corredor.
- Invalidación de procesos judiciales: Si el dueño decide iniciar un juicio mediante la Ley Devuélveme mi Casa, el hecho de que su administrador haya entrado ilegalmente a la propiedad puede ser usado por la defensa del arrendatario para alegar acoso o vulneración de derechos, retrasando o incluso deteniendo el desalojo legal.
- Riesgo Reputacional: Para un inversionista, verse involucrado en denuncias ante Carabineros o la PDI por las «tácticas» de su corredor daña gravemente su historial y credibilidad.
El rol de la Administración en Ortúzar Propiedades
La administración de una propiedad no es una «licencia para todo». Un contrato de administración otorga facultades para cobrar rentas, gestionar reparaciones y representar al dueño en aspectos contractuales, pero jamás otorga el derecho de vulnerar la privacidad del hogar del arrendatario.
Para evitar estos riesgos, en Ortúzar recomendamos:
- Contratos de Administración Claros: Establecer límites estrictos sobre cómo y cuándo se puede visitar la propiedad (siempre con aviso previo y consentimiento).
- Protocolos de Cobranza: Utilizar vías legales y formales para la cobranza de morosos, evitando cualquier acción que pueda interpretarse como hostigamiento.
- Elección de Profesionales: Trabajar con oficinas que entiendan que la ley está por encima de las «medidas de presión» improvisadas.



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